16 September, 2014

Las Termitas

ORDEN ISOPTERA (Termitas)
BRULLE, 1832

1.1. Definición

Las termitas son insectos sociales que viven en comunidades formadas por un elevado número de individuos que tienen diferente morfología y pertenecen a distintas castas, reproductores, soldados y obreras: en cada una de estas castas hay, además otros individuos inmaduros, o ninfas. Su tamaño es pequeño o mediano, tienen el cuerpo alargado y deprimido y el tegumento termita obrera poco esclerotizado, si bien, los individuos reproductores están más esclerotizados que los de las otras castas, en los que la cabeza es la parte más endurecida.

Video sobre las termitas en youtube.

termitas obreras

Cabeza prognata, con antenas moniliformes y ojos compuestos y ocelos que con frecuencia pueden estar reducidos o incluso no existir: el aparato bucal es masticador. Tórax con amplias zonas membranosas entre los distintos escleritos torácicos: los tres pares de patas son semejantes, con las coxas desarrolladas y casi siempre tienen cuatro tarsómeros; los dos pares de alas. Cuando están desarrolladas, son semejantes. membranosas y caducas, perdiéndolas después del vuelo nupcial. El abdomen de las termitas tiendo con once segmentos y terminado en dos cercos cortos. La genitalia de ambos sexos falta, o está muy reducida en la mayoría de las especies. Son ovíparos y su desarrollo es paurometábolo. Viven en termiteros o nidos que construyen bajo o sobre la superficie del suelo. En la actualidad se conocen unas 2.000 especies, distribuidas en las zonas tropicales y subtropicales, llegando algunas hasta las zonascálidas y templadas de todas las regiones zoogeográficas. Comúnmente se les conoce como termitas, comejenes u hormigas blancas.

1.2. Castas y tipos morfológicos

Las castas de las termitas forman las sociedades de isópteros están tipificadas, además de por sus diferentes funciones, por su distinta morfología que puede variar incluso dentro de los individuos pertenecientes a la misma casta. Dentro de cada una de las tres castas que forman las colonias de termitas: reproductores, obreras y soldados, existen individuos con diferente morfología, así como otros que son inmaduros o tienen caracteres morfológicos pertenecientes a dos castas, diferenciándose en conjunto los siguientes tipos:

1) Reproductores primarios: con alas bien desarrolladas (macrópteros). el cuerpo esclerotizado y de colores oscuros, ojos y ocelos bien desarrollados. A este tipo pertenecen individuos sexuados (reinas y machos) fundadores de nuevas colonias.

2) Reproductores suplementarios también llamados de reemplazo, que por causas diversas pueden sustituir a los primarios en la reproducción (son reinas y machos su­plementarios). Pueden ser de varios tipos:

a) Reproductores adultoides: son semejan­tes a los primarios, pero no salen del termitero.

b) Reproductores secundarios o ninfoideos: individuos neoténicos braquípteros, se­mejantes a ninfas braquípteras que han alcanzado la madurez sexual.

c) Reproductores terciarios o ergatoideos: individuos neoténicos ápteros semejan­tes a ninfas ápteras que han alcanzado la madurez sexual.

d) Pseudoimagos: en algunas especies, Ka­lotermes flavicollis y Reticulitermes lucifugus que han perdido a la reina, apa­recen estos individuos que se caracteri­zan por ser semejantes a los primarios pero carecen de pigmentación y pierden sus alas al mordérselas con las mandí­bulas. No salen de la colonia.

La reina primaria o la hembra reproductora suplementaria pueden tener un crecimiento exagerado postmetamórfico del abdomen en longitud y grosor a expensas de la expansión que sufren las zonas membranosas de las pleuras sin que los tergos y estemos aumenten de tamaño (hembra fisogastrica), pasando de un tamaño normal de unos 2 cm de longitud hasta 10 u 11 cm. Para ello, el abdomen de las termitas se dilata y crecen los ovarios, el intestino, el cuerpo graso, el sistema nervioso el vaso dorsal, y (por consiguiente) aumenta el volumen de la hemolinfa a la vez que se multiplican las ramificaciones traqueales. Por último, el número de ovariolos aumenta pasando de unos pocos a muchos, incluso miles.

Obreras: son individuos ápte­ros, morfológicamente parecidos a los sexua­dos pero con la cabeza y las mandíbulas más desarrolladas y el cuerpo menos esclerotizado. En las especies en las que las obreras tienen que salir a buscar alimento al exterior (Hodo­tertnitidae), los ojos compuestos están muy desarrollados y en las que no tienen que salir al exterior están muy reducidos o carecen de ellos. Puede haber obreras de tamaños dife­rentes. Realizan diversas funciones en la colo­nia (alimentan a las otras castas, limpian y acondicionan el termitero y cuidan de los huevos y las ninfas); en las especies de termitas primitivas, que no tienen obreras, estas fun­ciones son realizadas por ninfas y pseudoer­gados.

termita soldado

termita soldado

Pseudoergados: individuos ciegos y ápteros, que proceden de ninfas braquípteras que han perdido las alas y las gónadas. o de ninfas ápteras tras sufrir varias mudas. Realizan las funciones de las obreras cuando éstas no existen.

Soldados: individuos ápteros y con la cabeza muy esclerotizada y modificada para poder realizar funciones relacionadas con la defensa y protección de la colonia: son machos o hembras estériles. Las modificacio­nes de la cabeza son debidas fundamental­mente a las diferentes formas de las mandíbu­las y al mayor o menor desarrollo del rostro, que se modifica para la abertura de la glándula frontal. Por ello pueden diferenciarse los siguientes tipos morfológicos:

  • a) Soldado mandibulado: con las mandíbulas muy grandes, es el tipo más frecuente y se encuentra en la mayoría de las especies.
  • b) Soldado narigudo: con las mandíbulas reducidas y el rostro largo en cuyo extremo se abre la glándula frontal. Se encuentra en las especies de la subfamilia Nusutitermitinae.
  • e) Soldado nasutoideo: con las mandíbulas variables pero con el fronto-clípeo y el labro formando un canal dorsal por el que fluye la secreción de la glándula frontal. Es típico de las especies de la familia Rhinotermitidae.
  • d) Soldado fraqmótico: con la cabeza fuertemente esclerotizada y pa­recida a un tapón. Es característico de las especies de la familia Kalotermitidae.
  • A veces, en una misma especie pueden encontrarse soldados de distinto tamaño.
  • Además de los tipos indicados, formando parte de las colonias, hay individuos inmaduros que responden a dos tipos morfológicos:
  • a) Ninfas ápteras: son inmaduros que carecen de esbozos alares, y tras varias mudas, darán normalmente soldados y obreras.
  • b) Ninfas braquipteras: son inmaduros con es­bozos alares y gónadas no funcionales que, tras varias mudas, formarán individuos se­xuados.

También pueden encontrarse como consecuencia de condiciones anormales, termitas que pertenecen a las dos formas siguientes:

  • a) Achrestogonimas: son imagos alados que por alguna causa no han podido realizar el vuelo nupcial Quedan retenidos en el interior de la colonia perdiendo las alas y atrofiándose sus gónadas: siguen siendo xilófagos y retienen los protozoos simbiontes, pero no intervienen en el mantenimiento de la colonia.
  • b) Intercastas: presentan caracteres intermedios entre dos castas, si bien nunca se ha encontrado un individuo que tenga caracteres de sexuado y obrera a la vez.

Una colonia típica de termitas está formada por una pareja de reproductores primarios: un rey y una reina (pareja real), que han perdido las alas tras fundar la colonia, así como por un número variable, pero no muy elevado de reproductores secundarios, un considerable número de soldados y obreras y numerosos individuos inmaduros en diferentes estados de desarrollo.

Huevos de termitas subterráneas - Fotografía: David Mora

Huevos de termitas subterráneas – Fotografía: David Mora

1.3. Morfología externa

Además de la descripción de las caracterís­ticas morfológicas externas del orden, se indi­carán, en cada apartado, las características típicas de cada una de las castas.

El cuerpo de los isópteros es alargado y deprimido, variando su tamaño desde 2 mm de longitud (en las obreras de Microtermes), hasta más de 20 mm de longitud y 80 mm de envergadura que tienen los alados macrópteros (sexuados primarios) de Macroter­mes goliath.

La esclerotización y la pigmentación varían mucho de unas castas a otras y del tipo de vida que tengan. Así, los sexuados primarios y, en menor medida, los sexuados secundarios y los soldados, tienen la cabeza y el tórax esclerotizados y su coloración es parda o negruzca. Sin embargo, las obreras están poco esclerotizadas y son blanquecinas. Por otra parte, los individuos de las especies que tienen que desarrollar su actividad sobre la superficie y la luz del día, presentan una coloración más oscura que los que realizan su actividad hipogea.

La cabeza de las termitas es prognata, con tendencia hipognata y está aplanada dorso­ventralmente. Su forma, en los reproductores y obreras, es redondeada u ovoidea, en tanto que la de los soldados de muchas especies es más alargada y de forma variada, pudiendo llegar a ser mayor que el resto del cuerpo. La sutura epicraneal tiene forma de «Y». Junto a los ocelos y próximos a la línea media de la frente, se observan dos manchas denominadas antenales que, posiblemente, tengan función sensorial. En el ápice de la línea media de la cabeza de los imagos de Rhinotermitidae v Termitidae se puede observar una pequeña abertura denominada fontanela, que corres­ponde al orificio de la glándula frontal. En los soldados de la subfamilia Nasutitermitinae esta abertura se prolonga en un largo rostro frontal medio en cuyo ex­tremo se abre la glándula. En la familia Rhi­notermitidae, la frente el clípeo y el labro for­man una estructura a modo de trompa con un canal dorsal por el que discurre la secreción de la glándula frontal. El clípeo está dividido por un surco transversal en un anteclípeo membranoso, al que se une el labro, y en un postclípeo esclerotízado, que está unido a la cápsula cefálica y que a su vez, puede estar dividido en dos por un surco longitudinal.

mandíbulas termitas obreras

mandíbulas termitas obreras

Las antenas son moniliformes y se sitúan lateralmente por delante de ojos compuestos; constan de nueve a treinta antenómeros se­gún la especie, casta y el estado ninfal de que se trate. Dentro de cada especie, los que mayor número de antenómeros presentan son los individuos macrópteros y de éstos el número mayor corresponde a las especies más primitivas; en el segundo antenómero (pedi­celo) se localiza el órgano de Johnston.

Los ojos compuestos están bien desarrolla­dos, y se sitúan a ambos lados de la cabeza, en los individuos macrópteros y en todas las castas de la familia Hodotermitidae y están más reducidos (o faltan por completo) en los individuos de las restantes castas. Lo mismo ocurre con los ocelos que en los isópteros, son sólo dos y se sitúan junto a los ojos en posición dorsal.

El aparato bucal es masticador típico, pero con variaciones morfológicas acen­tuadas en alguna de sus partes, como ocurre, por ejemplo, en las mandíbulas de los sol­dados, que en algunas especies adquieren un desarrollo enorme y se transforman en ar­mas defensivas y, en otras, están muy atro­fiadas. Las mandíbulas típicas son las de los reproductores y las de las termitas obreras, en las que la zona distal suele estar provista de un dien­te apical dientes marginales y una base mo­lar aplanada. Las variaciones de estos elemen­tos tienen una importancia considerable en taxonomía; además, suele ocurrir que la mandíbula derecha presenta menos modifi­caciones que la izquierda.

En los soldados, las mandíbulas y la cabeza pueden sufrir grandes modificaciones. Así, en Mastotermitidae y Hodotermitidae las mandí­bulas son grandes y dentadas y la cabeza es enorme. En Kalotermitidae, la cabeza es muy grande y las mandíbulas son cortas y muy dentadas. En algunos géneros (Calcaritermes v Cryptotermes) de la familia Kalotermitidae, la cabeza es fragmótica con la frente corta, alta y muy esclerotizada, y tiene por misión bloquear los orificios del nido además de po­seer mandíbulas cortas. En otros Nasutiter­muidae se forma un rostro frontal medio, en cuyo extremo se abre la glándula frontal; las mandíbulas son, aquí, vestigiales y se conoce a estos individuos como SOLDADOS NARIGUDOS.

Parecidos a éstos son los que forman trompa con un canal dorsal a expensas de la frente, el clípeo y el labro; sus mandíbulas son de ta­maño variable y son individuos pequeños.

Los soldados pueden utilizar sus mandíbu­las para morder, pinzar o chascar, en este úl­timo caso pueden llegar a ser muy asimétricas.

Las maxilar no sufren muchos cambios: sue­len ser más largas en los soldados, y constan, cada una de ellas en su parte basal de un cardo un estipe y un palpo de cinco artejos; en la distal de una galea (membranosa y con un segmento basal) y una lacinia que lleva en su extremo dos dientes con su ápice muy esclerotizado v con sedas largas y cortas en su parte basal.

El labio está dividido en un postmentón (en los soldados se prolonga un una larga placa, gula o gulamentum) y un prementón, que lleva los palcos labiales de tres artejos, un par de paraglosas y otro más interno de glosas. La hipofaringe es ancha y sencilla, y no presenta superlinguas.

Termitas en dedos de David Mora

Termitas en mano de David Mora

El cuello es membranoso y permite que la cabeza sea muti móvil: consta de varios escle­ritos laterales dorsales y ventrales.

El tórax tiene los tres segmentos torácicos bien desarrollados con escleritos pleurales y esternales grandes y con los márgenes entre escleritos vecinos muy aproximados en los isópteros más primitivos y pequeños y con grandes superficies membranosas entre ellos, en los más evolucionados. Los tergos de los tres segmentos están bien constituidos y no presentan modificaciones morfológicas rese­ñables en el mesotorax v metatórax. Sin em­bargo, el protórax presenta una gran variabilidad morfológica de tal forma que puede adoptar desde forma de escudo aplanado hasta forma de silla de montar pasando por forma acorazada con lóbulos y espinas late­rales y otras formas diversas. Esta variabilidad posee gran interés taxonómico.

En las pleuras se diferencian varios escleri­tos entre los que cabe destacar en cada segmento uno anterior episterno y uno poste­rior epímero. Están separados por un surco pleural longitudinal dorsoventral que es casi recto pudiendo a su vez estar divididos cada uno de estos escleritos por un surco transver­sal antero-posterior en un anepisterno y un anepimero (superiores) y en un catepisterno y un catepímero (inferiores). Además, en las proximidades de las bases de las coxas se diferencian los trocantines.

La región esternal presenta un prosterno muy reducido, un mesosterno grande y ancho y un metasterno en forma de «V».

El tórax descrito corresponde a los repro­ductores presentando las restantes castas po­cas diferencias con respecto a este modelo.

Las patas no son muy largas y no se apartan del modelo general de los in­sectos siendo los tres pares muy parecidos. Como características más distintivas, se pue­den señalar la división de las coxas mediante un surco en un meron y en una coxa propia­mente dicha, estando el primero reducido en las patas protorácicas y bien desarrolado en las mesotorácicas v metatorácicas. Las tibias de las termitas, en los más primitivos pueden estar armadas de espinas laterales. Los tarsos tienen cuatro arteios excepto en Mastotermes, con cinco. En otros géneros (Archotermopsis, Zootermop­sis v Hodotermopsis) que también tienen cinco el segundo tarsómero está muy reducido. Los tres o cuatro tarsómeros basales son pequeños y el último es largo. Las patas terminan en un par de uñas y, a veces, con un empodio entre ellas.

En cada una de las tibias de los tres pares de patas se localiza un órgano timpánico.

Termitas- reina madura de Reticulitermes

Termitas- reina madura de Reticulitermes

Las termitas aladas en las termitas tienen un desarrollo va­riable y. como ya se ha indicado hay individuos macrópteros, braquípteros y ápteros. Los ma­crópteros tienen dos pares de alas membra­nosas muy semejantes en tamaño, forma y venación que, en reposo se pliegan y se su­perponen de forma plana sobre el dorso del cuerpo: son transparentes o ahumadas y ade­más pueden ser iridiscentes y tener pilosidad en su superficie. La venación es abundante en los más primitivos y se reduce considerablemente en los más evolucionados. Esta reduc­ción se realiza a expensas de disminuir tanto las venas transversales como las longitudinales, que desaparecen o quedan muy simplificadas. La reducción del campo anal es mani­fiesta en todo el orden, excepto en Mastotermes que lo tiene muy desarrollado. En los más evolucionados, el margen costal suele estar muy engrosado, como consecuencia de la fusión de las venas anteriores, al igual que le ocurre a la vena radial que sólo consta de un tronco longitudinal. La media está algo ramificada, y la cubital ocupa el resto del ala con ramificaciones secundarias.

La característica más notable de las alas de los isópteros es la presencie en su base de una sutura basal o humeral, por la cual se fractura el ala y cae una vez que el insecto (rey y reina) ha realizado su vuelo nupcial. Como resultado de esta caída, queda unido al tórax un muñón bacilar o escama, que persiste durante toda la vida del individuo; son, por consiguiente, alas caducas o efimeras.

El abdomen de las termitas está formado por once segmentos, de los que los diez primeros son conspicuos y el último vestigial y tiene su terno fusionado al del décimo segmento: su esterno está re­presentado por dos paraproctos: en los res­tantes segmentos los tersos están bien desarrollados y son más anchos que largos, excepto el del décimo que es más largo que ancho. Ventralmente el esterno del segmento primero está atrofiado, siendo los del segundo al sexto semejantes en forma y tamaño, tanto en el macho como en la hembra. En las termitas, en la hembra, el séptimo esterno forma la placa subgenital, que se prolonga hacia atrás y cubre el octavo v noveno, que están reducidos y pueden estar divididos cada uno en dos placas. Se forma un vestíbulo genital entre el séptimo y el noveno, que consiste en una depresión más o menos profunda en la que se abre el gonoporo. A excepción de algunos géneros primitivos, las hembras no tienen ovopositor. En Mastotermes darwiniensis. el ovopositor está formado por tres pares de valvas (ventral, dorsal e interno), y este carácter, junto a otros, es el punto de unión filogenético entre isópteros y dictiópteros.

En el macho, el séptimo esternito consiste en una amplia placa subgenital; el noveno suele llevar un par de estilos pequeños y de un sólo artejo. El gonoporo se abre entre el noveno y décimo esternitos y no tienen órga­no copulador esclerotizado.

El décimo segmento lleva un par de cercos cortos, que están presentes en todas las castas, y su número de artejos varía de uno a ocho.

3.4. Morfología interna

Glándulas tegumentarias: los isópteros po­seen un sistema glandular muy desarrollado, ya que además de las numerosas glándulas unicelulares tegumentarias, repartidas por to­do el cuerpo, poseen diversas glándulas pluricelulares, entre las que cabe destacar:

a) Glándulas labrares: que están situadas a ambos lados de la línea media del labro y se abren en su cara ventral: están presentes en todas las castas.

h) Glándulas mandibulares: están situadas entre la base de la mandíbula y la pared lateral de la hipofaringe: están presentes en todas las castas y consisten en dos paquetes, uno en cada mandíbula, de elementos glandulares, que se abren, por separado, al exterior.

c) Glándulas labiales o salivales: que son dos glándulas arracimadas que se sitúan a ambos lados de la parte anterior del tubo digestivo. Su desarro­llo en las termitas es tan considerable que llegan a ocupar gran parte del tórax. De cada glándula parte un conducto evacuador que se dirige a la cabeza, uniéndose ambos conductos en uno solo antes de desembocar en la cara ventral de la hipofaringe, ya en las inmediaciones de la cavidad bucal. Como complemento, cada glándula tiene un reservorio que desemboca por un canal propio en su canal evacuador antes de su unión en un sólo canal. Estas glándulas están, en general, más desarrolladas en las obre­ras. Su secreción la usan éstas en la construcción de los nidos y en la alimentación de otros miembros de la colonia: los soldados de algunas espe­cies las utilizan come arma defensiva.

d) Glándula frontal: como ya se ha indicado se encuentra en los Rhi­notermtidae y en los Termitidae. Es una glándula pluricelular de forma saccifor­me o tubular, que se origina a partir de un grupo de celulas existentes debajo de la frente, estando localizada por en­cima del cerebro y extendiéndose de forma muy variable hacia atrás. llegan­do en algunos casos, hasta el extremo posterior del abdomen. Se abre al exte­rior por un poro frontal en la fontanela, que puede estar situado directamente en la superficie frontal, o al final de una prolongación anterior. Esta glándula está presente en todas las castas de las familias citadas, pero su desarrollo es mayor en los soldados de algunas espe­cies: la secreción que produce varía de unas especies a otras: su función es defensiva y adhesiva.

e) Glándulas esternales: están localizadas en los primeros segmentos del abdo­men, nunca después del quinto, y están formadas por células secretoras que de­sembocan por separado al exterior, por finos canaliculos s poros en la superficie de

termitas

los estemos. Su secreción tiene como finalidad dejar rastros olorosos para que otros individuos puedan seguirlo y así encontrar comida. o ayudar a otras funciones come, por ejemplo, repara­ciones de la estructura del nido

En las termitas el tubo digestivo está bien regio­nalizado y, generalmente presenta circunvo­luciones: en el estomodeo se diferencia una faringe, un esófago que atraviesa el tórax, y se

dilata al final en un buche al que sigue una molleja armada de denticulos cuticulares. En­tre estomodeo y mesodeo existe una válvula esofágica que los separa. El intestino medio es tubular, y describe una curva en «U» pu­diendo presentar (Hodotermitidae) en su ex­tremo anterior cuatro o cinco ciegos digesti­vos. Su unión con el proctodeo está marcada por un estrechamiento donde desembocan los tubos de Malpighi. El proctodeo consta de una parte anterior estrecha y corta (ileon), a la que sigue una parte media, en la que la parte anterior suele ser muy voluminosa y se denomina bolsa rectal. En ella se alojan los protozoos simbiontes de las especies xilófagas. La parte final el recto es un tubo estrecho que se ensancha en su extremo distal en una cámara, que se abre al exterior por el ano.

En el mesodeo hay una membrana peritró­fica; en las hembras fisogastras está muy ensanchado para, probablemente, poder absor­ber las grandes cantidades de saliva con que las termitas obreras las alimentan.

El cuerpo graso  de las termitas está muy desarrollado en las formas reproductoras ya que hay una proliferación de los adipocitos del rey y de la reina una vez que han formado la nueva colonia. En Mastotermes el cuerpo graso aloja microorganismos intracelulares, que parecen simbióticos.

En el aparato excretor de las termitas, el número de tubos de Malpighi está reducido, pudiendo variar desde dos en Termitidae, a ocho, en Kaloter­mitidae.

El aparato de intercambio gaseoso es ho­lopnéustico; consta de dos troncos traqueales longitudinales, que se abren al exterior por dos pares de espiráculos torácicos (uno pro- torácico y otro mesotorácico), y siete pares abdominales, uno por segmento, del segundo al octavo, estando situados, estos últimos, a los lados de los terguitos, en los machos, y en las pleuras, en las hembras.

El aparato circulatorio ha sido poco estu­diado. Básicamente, consta de un corazón formado por ocho o diez cámaras pericárdi­cas, que se prolonga hacia la parte anterior por una aorta que, a su vez, se comunica con el espacio hemolinfático situado detrás del cerebro.

El sistema nervioso responde al modelo generalizado de los insectos. Su cerebro tiene los lóbulos ópticos más o menos desarrolla­dos, según sea el tamaño de los ojos. La cadena nerviosa ventral consta de tres gan­glios torácicos y seis abdominales, éstos últi­mos situados en los seis primeros segmentos del abdomen, inervando el sexto ganglio a los segmentos posteriores; su sistema nervioso estomatogástrico está desarrollado.

Además de los ojos compuestos, ocelos, órgano de Johnston y órgano timpánico, po­seen, como órganos sensoriales, numerosos pelos y poros sensoriales con funciones dife­rentes. El olfato, el tacto y las vibraciones son de gran importancia para el comportamiento individual y social de estos insectos.

El aparato reproductor de las termitas reproductores primarios y suplementarios está bien desarrollado; no así el de las restantes cas­tas, en las que su grado de desarrollo es muy variable. En las castas reproductoras, los ma­chos tienen dos testículos situados a ambos lados del tubo digestivo en los seg­mentos octavo y noveno. Cada uno de ellos consta de ocho a diez lóbulos cortos que desembocan en un corto canal deferente, con­vergiendo ambos canales deferentes (uno de cada testículo) en un canal eyaculador, en cuya base se abren un par de vesículas semi­nales. Finaliza el canal eyaculador en un pene membranoso. Los espermatozoides son aberrantes y están desprovistos, en general, de flagelos, y no son móviles.

En las hembras de las termitas hay dos ova­rios situados a lo largo de los lados del abdo­men, que están unidos por su extremo ante­rior mediante un cordón conjuntivo. Cada ovario está constituido por un número varia­ble de ovariolos panoísticos (desde pocos, en los más primitivos, hasta unos tres mil, en otros más evolucionados) que se abren por separado en eI oviducto de cada ovario. Los ovariolos se unen en su extremo posterior y desembocan, en una bolsa genital situada en el séptimo segmento abdominal. En ésta de­sembocan, además, un receptáculo seminal y el conducto común de las glándulas colatera­les de función desconocida. En las termitas la bolsa genital termina en el gonoporo.

Artículo completo: http://www.termitas.org/biblioteca/termitas_termitologia.pdf

Video en youtube sobre los cebos utilizados en los tratamientos para eliminar termitas